Real Madrid alcanzó los octavos de final sin afinar la orquesta

En una temporada en la que parece que la partitura de los de Zidane parece desafinar, la musiquilla del himno de la Champions parece entonar los acordes que animan a un madridismo de capa caída para aferrarse al trono que el Real Madrid ha conquistado 12 veces convirtiéndolo en el Rey de Europa.

Cuando terminó el sorteo de la fase inicial, pocos esperaban que el grupo H estuviera resuelto a falta de la última jornada. Muchos vaticinamos un último partido de infarto al ver el calendario, pero lo cierto es que el Real Madrid no se jugaba nada en la noche de hoy y el Borussia prácticamente tampoco ya que tan sólo tenía que imitar lo que hiciera el Apoel en Londres para asegurarse el consuelo menor de entrar en la Europa League donde junto al Atlético y el Nápoles serán los grandes animadores de la competición en su segunda fase.

Por buscar retos, Cristiano, el hombre que se ha propuesto devorar la historia futbolística superando imposibles se jugaba ser el primer jugador en la historia de la Champions League en marcar en todos los partidos de la liguilla, un reto menor para paliar sus pobres números en Liga donde sin sus goles, parece no haber paraíso. Aunque le quedará el consuelo de recoger en las próximas horas en Paris su quinto Balón de Oro.

Era una noche donde los menos habituales debían de dar un golpe sobre la mesa y demostrar que el segundo bloque que fue clave para los éxitos de la temporada pasada sigue mereciendo protagonismo: Theo, Kovacic, Theo o Mayoral tenían 90 minutos por delante para demostrar que hay motivos para apostar por las rotaciones.

Tras el minuto de silencio en honor a Henning Jensen, el primer futbolista danés del Real Madrid, arrancaba el partido y el Real Madrid parecía empañado en componer una obertura musical digna de Champions. Aún se estaba llenando el Santiago Bernabéu cuando el Real Madrid ya ganaba 2-0. El primero en el minuto 8 obra de Borja Mayoral que aprovechaba una combinación entre Cristiano Ronaldo e Isco para picar la pelota ante la salida de Roman Bürki. El Borussia no se había recuperado del mazazo del tempranero gol cuando Cristiano Ronaldo rompía otro record con un chut desde la frontal del área que limpiaba las telarañas de la escuadra derecha. Corría el minuto 14 y el Real Madrid parecía haber cumplido con su propósito: reconciliase con goles y buen juego ante su parroquia y batir el record que se había propuesto Cristiano ya que en los dobles enfrentamientos del grupo tanto el Apoel, como el Dormund o el Tottenham habían sufrido los goles del astro portugués.

Tras una obertura brillante tocaba dar lustre a la sonata y por momentos el equipo por fin levantó al estadio de sus asientos: una huida hacia delante con el balón de Keylor Navas sorteando rivales, una oportunidad de Casemiro, una disputa ganada en velocidad por Varane o un cruce providencial de Nacho hacían que la partitura que tan bien se interpretó el año pasado sonara por fin esta temporada.

Tal era la superioridad que incomprensiblemente el Real Madrid se relajó y le dio vida a un Borussia que parecía muerto. Tras una primera doble ocasión en el minuto24, los alemanes se despertaban de su letargo y poco a poco equilibraban las oportunidades. En el minuto 26 la volverían a tener y en el 34 Aubameyang (pretendido tantas veces por el Real Madrid) quería apuntarse al casting de futuribles con un tiro que salía fuera por poco. Las malas noticias se acumulaban para el Real Madrid que no solo había cedido la batuta a su rival sino que en el minuto 37 vio como Varane, uno de los solistas que mejor sostiene al equipo se sentaba en el terreno de juego para tras echarse la mano al cuádriceps, pedir el cambio y abandonar el campo por su propio pie sin esperar a qu su sustituto lo remplazase.

Problemas y más problemas para Zinedine Zidane en forma de baja que tendrá que ir al trascendental choque en el Sánchez Pizjuan sin Carvajal, Ramos, Casemiro ni Varane, lo que acentúa los problemas que están haciendo que esta temporada mantener la puerta a 0 sea casi un milagro.

Fue producirse el cambio de Varane por Asensio y la defensa del Real Madrid terminó de hacer aguas. Y es que la velocidad del central francés oculta algunas carencias; Theo está lejos del nivel del Marcelo de los buenos tiempos, Nacho cumple como multiusos pero Sergio Ramos que hoy jugaba sin máscara está sin la chispa que le hace marcar las diferencias y ser el líder. Y sin un jefe en la zaga el equipo se descompone con demasiada facilidad. Sólo así se puede explicar que a pocos minutos del descanso Aubameyang rematara sólo, libre de marca de cabeza en el área chica para poner el 2-1, marcador con el que se llegaría al descanso.

Nada más comenzar el segundo tiempo el Borussia confirmaba lo que viene siendo la tónica habitual: que cualquier equipo que pasa por le Santiago Bernabéu tiene sus opciones de no irse con las manos vacías. Da igual que seas el Betis, el Levante o el Fuenlabrada, vas a terminar teniendo tus opciones. 3 minutos después de la reanudación el rápido delantero de Gabón establecía las tablas en el marcador tras picar el balón tras un primer despeje de keylor.

De tener un partido cómodo a encontrarse de nuevo cerca de tocar la lona. Durante fases, la melodía del partido era el amago de pitos que llegaba desde las gradas ante las pérdidas de balón de jugadores fiables como Isco o Sergio Ramos. La ópera de la noche parecía que podía terminar en tragedia pero con los cambios Zidane cambió el tempo del partido y con Ceballos y Llorente que salieron al césped por Kovacic e Isco, el equipo encontró la calma en el centro del campo para volver a ser protagonista. Mayoral y Cristiano estuvieron cerca de hacer doblete y salvo alguna galopada de Aubameyang o algún slalom de Kagawa, el Borussia Dormund parecía atrincherarse mientras sacaba el pañuelo blanco como pacto de no agresión. Pero Cristiano Ronaldo en Europa no entiende de concesiones y en el 78 metió un gol que no subiría al casillero tras anularlo el árbitro, lo que indignó al público y encendió a Lucas Vázquez que dos minutos después conectaba un latigazo desde la frontal para marcar el definitivo 3-2 que ya no se movería del luminoso.

El Borussia Dormund salvaba su honor en su despedida prematura de una competición en la que en los últimos años ha sido protagonista y el Real Madrid pasa a Octavos de Final con una partitura a la que no termina de encontrar la melodía.

Visto lo visto hasta la fecha, PSG, Liverpool y los dos Manchester parecen rivales temibles para el cruce de Octavos donde el futuro se resuelve en 180 minutos. Con las concesiones que otorga el Real Madrid y los goles que recibe se antoja complicado ver un futuro esperanzador, pero el equipo blanco ha tocado tantas veces la partitura del himno de la Champions que se la sabe de memoria. Hasta Febrero que es cuando se jugarán las eliminatorias habrá un Mundial de Clubes por medio y unas jornadas de Liga decisivas en las que se enfrentará a Sevilla y Barcelona, pero luego llegará el descanso navideño, quién sabe si algún fichaje (suenan Kepa e Icardi) y habrá semanas por delante para que el Real Madrid afine los instrumentos y asombren a Europa de nuevo con la melodía celestial que le ha hecho ganar 3 de las últimas 4 Champions League. Que nadie de a este equipo por muerto, historia que tú hiciste, historia por hacer.
..Juan Toral Sánchez / @juatorsan